El turpial y la rosa

En un pueblo muy lejano un joven estudiante le dijo a su gran amada, que bailaran hasta el amanecer en la gran fiesta de la noche, y ella le dijo que bailaría con el si le llevaba una rosa roja, y el joven estudiante le dijo - pero no hay en mi jardín una sola rosa roja.

Desde su nido miro entre hojas asombrado el trupial, eh aquí el verdadero enamorado se dijo el turpial, lo he cantado todas las noches, aun sin conocerlo noche tras noche, he cantado su historia a las estrellas y ahora lo veo, sus labio son rojos como la rosa roja que él desea, pero la tristeza lo ha marcado en la frente con un sello.

El joven estudiante murmuraba "mi adorada bailara con migo en la fiesta si le llevo una rosa roja, bailara con migo hasta el amanecer, pero como no hay rosa roja en mi jardín tender que estar solo, no se fijara en mi para nada y mi corazón se desgarrara".

He aquí el verdadero enamorado, dijo el turpial, sufre todo o que canto realmente el amor es una cosa maravillosa, ella está rodeada de admiradores y con todos bailara pero con migo no bailara, porque no tengo rosa roja que darle, y con tristeza escondió sus manos en su cara y lloro.

El trupial que comprendía el secreto de la pena del estudiante, permaneció silencioso reflexionando en el misterio del amor, de pronto emprendió el vuelo, paso por el bosque como una sombra en el centro del bosque se levantaba un hermoso rosal y al verlo volvió hacia él y le dijo, dame una rosa roja grito te cantare mi canción más dulce, pero el rosal le dijo no, mis rosas son blancas, contesto como la nieve en las montañas. El turpial seguí volando y encontró otro hermoso rosal, dame una rosa roja grito y te cantare mi canción más dulce, pero el rosal le dijo no, mis rosas son amarillas, tan amarillas como los hermosos rayos del sol, pero ven busca de mi hermano el que crece debajo de la ventana del estudiante, y quizás el té de lo que quieres y el turpial volvió hacia el rosal que crecía debajo de la ventana del estudiante.

Dame una rosa roja grito y cantaré mi canción más dulce, no necesito mas que una rosa roja, grito el turpial, ¿no hay ningún medio de que yo la consiga? , hay un medio respondió el rosal, pero es tan terrible que no me atrevo a decírtelo, dímelo gritaba el turpial, no tengo miedo.

Si quieres una rosa roja dijo el rosal tienes que hacerla con música en el esplendor de la luna y teñirla con la sangre de tu propio corazón, cantaras para mí con una espina ene l corazón atravesada y la sangre de tu vida correrá por mis venas y se convertirá en sangre mía, entonces emprendió el vuelo paso por el jardín como una sombra y cruzo sobre la arboleda.

El joven estudiante permanecía en el suelo y las lagrimas no se habían secado aun en sus bellos ojos, se feliz grito el turpial, tendrás una rosa roja, la voy a crear con música en el esplendor de la luna y le teñiré con la sangre de mi propio corazón, lo único que te pido a cambio es que seas un verdadero enamorado, el estudiante levanto los ojos del suelo y escucho pero no pudo comprender lo que decía el turpial y se puso triste porque mucho al pequeño turpial que había construido el nido en sus ramas, cántame una última canción murmuro, me quedare tan triste cuando te vay7as y el turpial canto y su voz era como el agua que burbujeaba en una jarra de plata, y el estudiante entrando a su habitación se acostó sobre su cama y se puso a pensar en su amor y al cabo de un momento se quedo dormido, y cuando la luna salió el turpial voló al rosal y coloco su pecho contra una espina, y toda la noche canto con la espina atravesada en su corazón.

Canto durante toda la noche y la espina atravesaba cada vez mas en su corazón, en cuanto más feo era su dolor mas impetuoso salía su canto, porque cantaba el nacimiento del amor en el corazón de un joven y de una muchacha, y la rosa maravillosa enrojeció, pero la voz del turpial desfalleció y sus alas empezaron a batir y una nube se extendió sobre sus ojos, su canto se fue debilitando cada vez mas y sintió que algo le cerraba la garganta.

Entonces, su canto tuvo un último estallido de música. Mira mira grito el rosal ya está terminada la rosa pero el turpial no respondió ya estaba muerto, sobre las altas hierbas, con el corazón traspasado por la espina. A medio día el estudiante abrió su ventana y miro hacia afuera y grito con felicidad he aquí una rosa roja, no había visto una rosa tan hermosa en toda mi vida, inclinándose la arranco, se puso el sombrero y corrió hacia la fiesta y la hermosa joven estaba sentada en la puerta con un vestido de seda azul y un perro echado a sus pies, dijisteis que bailarías con migo, si te traía una rosa roja le dijo el estudiante, aquí tengo la rosa roja mas roja del mundo, esta noche la prenderas cerca de nuestro corazón y cuando bailemos juntos ella nos dirá cuanto nos amamos.

Pero la joven con una gran risotada dijo, temo que esta rosa roja no salga con mi vestido y además un chico me ha enviado varias joyas de verdad y todos saben que las joyas cuestan más que las flores. Bien ingrata dijo el estudiante con aspereza, y tiro la rosa al arroyo donde un pesado carro la aplasto, ingrata dijo la joven, después de todo ¿Quién eres?, solamente un estudiante, no creo que tengas e villas de plata ni joyas para darme, y levantándose de su silla se fue a bailar con los demás hombres.

Qué tontería es el amor decía el estudiante a su regreso, hace creer a la gente cosas que no son ciertas. Realmente no es nada practico voy a volver a la filosofía y ya de vuelta en su habitación saco un gran libro polvoriento y se puso a leer.

 

FIN

ANA MILENA VARON MUÑOZ